Dúo jazzístico dulce donde los haya. La magistral voz de Ania, tersa y profunda, acompañada esta vez por la guitarra de Sean Clapis, el virtuoso crooner neoyorquino que ya nos ha visitado en otras ocasiones. Una pareja de lujo para una noche en la que redescubrir que el minimalismo no está reñido con la alta calidad.